{"id":2897,"date":"2024-06-16T17:59:57","date_gmt":"2024-06-16T17:59:57","guid":{"rendered":"https:\/\/publiconsulting.com\/spanishclassicbooks\/?p=2897"},"modified":"2024-06-17T09:35:50","modified_gmt":"2024-06-17T09:35:50","slug":"los-espanoles-del-siglo-xxi-ante-su-historia-stanley-g-payne-2017","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/publiconsulting.com\/spanishclassicbooks\/los-espanoles-del-siglo-xxi-ante-su-historia-stanley-g-payne-2017\/","title":{"rendered":"Los espa\u00f1oles del siglo XXI ante su historia, Stanley G. Payne (2017)"},"content":{"rendered":"<p>(Cap\u00edtulo 13 de <em>EN DEFENSA DE ESPA\u00d1A: DESMONTANDO MITOS Y LEYENDAS NEGRAS &#8211; <\/em>Stanley G. Payne, 2017)<\/p>\n<h3>EL POSMODERNISMO Y EL PENSAMIENTO \u00daNICO<\/h3>\n<p>La situaci\u00f3n del estudio y la interpretaci\u00f3n de la historia en el siglo XXI es an\u00f3mala y parad\u00f3jica. Se publican numerosos trabajos de calidad y nunca antes ha existido tanto material valioso para estudiar esta disciplina y aprender de ella. En cambio, en las escuelas y en las universidades, la historia est\u00e1 en horas bajas \u2014incluso amenaza con desaparecer\u2014, los recursos dedicados a ella en la educaci\u00f3n secundaria son cada vez menores y apenas recibe atenci\u00f3n por parte de quienes deciden los planes de estudio, lo que desincentiva a los estudiantes que se plantean matricularse en esta carrera. Los cambios en la cultura y en la econom\u00eda apuntan en la misma direcci\u00f3n. El uso masivo de Internet alienta una disposici\u00f3n a vivir en el instante, recopilando algunos datos, pero sin profundizar. Los j\u00f3venes parecen estar dominados por el \u00abpresentismo\u00bb y apenas hay inter\u00e9s real por el conocimiento del pasado, ni lejano ni cercano.<\/p>\n<p>Igualmente importantes son las consecuencias de ciertos cambios culturales y de algunas doctrinas pol\u00edticas tan significativas como el posmodernismo y el nuevo progresismo de pensamiento \u00fanico \u2014tambi\u00e9n denominado \u00abcorrecci\u00f3n pol\u00edtica\u00bb\u2014, que desde la d\u00e9cada de 1980 tienen una influencia cada vez m\u00e1s destacada en la pol\u00edtica espa\u00f1ola. El posmodernismo pone el \u00e9nfasis en la relativizaci\u00f3n, en el subjetivismo, en el lenguaje y en la deconstrucci\u00f3n. Rechaza cualquier metaf\u00edsica, as\u00ed como la idea de \u00abverdad\u00bb, porque se parte de la base de que la verdad es relativa y, por tanto, cada sujeto tiene \u00absu\u00bb verdad. La historia no puede ofrecer datos y hechos objetivos que existan m\u00e1s all\u00e1 del observador. Todo es una construcci\u00f3n arbitraria y subjetiva, y cualquier entidad que no reconozca esta premisa debe ser \u00abdeconstruida\u00bb. Puesto que la objetividad es inalcanzable, no hay demasiada diferencia entre una novela y un libro de historia bien investigado. Todo es narrativa subjetiva, y la \u00fanica diferencia que merece la pena destacar es entre quienes reconocen este planteamiento y quienes no lo hacen. Naturalmente, el posmodernismo no es una \u00abversi\u00f3n\u00bb subjetiva de las cosas, sino \u00abla verdad\u00bb, aunque esta no exista. Es decir, el posmodernismo es inmune a s\u00ed mismo, la excepci\u00f3n, esto es, una propuesta totalmente irracional e il\u00f3gica.<\/p>\n<p>En sus diversas ramas, el posmodernismo es un concepto \u2014la costumbre es hablar de \u00abteor\u00eda\u00bb\u2014, mientras que los postulados del pensamiento \u00fanico pertenecen al mundo de la pol\u00edtica, aunque se apliquen a todos los aspectos de la cultura y la sociedad. Una singularidad de la correcci\u00f3n pol\u00edtica es que se trata de la primera nueva ideolog\u00eda radical de izquierdas que tiene su origen en Estados Unidos. Adem\u00e1s, es la primera ideolog\u00eda importante de izquierdas que no posee ni un nombre oficial ni una definici\u00f3n can\u00f3nica. En ocasiones, sus defensores insisten en que no existe como tal m\u00e1s all\u00e1 de la imaginaci\u00f3n de sus oponentes, mientras que los autores que la critican utilizan expresiones como <i>The Silent Revolution<\/i> o <i>la ideolog\u00eda invisible<\/i><sup><a id=\"kp184\" href=\"#kn184\">1<\/a><\/sup>. No se plasma en un \u00fanico partido pol\u00edtico ni en un movimiento cultural concreto, sino que es multiforme: son muchos los partidos y grupos sociales que la encarnan. En realidad, es una cultura de \u00e9lites y de activistas que est\u00e1 presente en las principales organizaciones pol\u00edticas occidentales y en casi todas las instituciones \u2014las excepciones son muy pocas\u2014 y, a diferencia de los movimientos radicales anteriores, su objetivo no es derrocar el sistema pol\u00edtico, sino transformarlo desde dentro de la democracia por medio de la manipulaci\u00f3n.<\/p>\n<p>La democracia, cuando se pone en pr\u00e1ctica, muestra tendencias igualitarias y deconstructivas, con una propensi\u00f3n a igualar tanto las instituciones como las costumbres. Este planteamiento no es nuevo, y por eso el liberalismo cl\u00e1sico decimon\u00f3nico se cuidaba mucho de evitar los excesos de la democracia y planteaba restricciones, como, por ejemplo, el sufragio censitario, que limitaba el voto. En otras \u00e9pocas era posible encontrar instituciones pseudoliberales olig\u00e1rquicas que reconoc\u00edan algunos derechos que estaban restringidos a una peque\u00f1a \u00e9lite, pero esto ya no ocurre con el liberalismo moderno occidental, que ha dado lugar al proceso pol\u00edtico m\u00e1s din\u00e1mico de la historia, imposible de detener a largo plazo. El liberalismo fue el resultado de la conjunci\u00f3n de poderosas corrientes en la cultura, en la sociedad e incluso en la religi\u00f3n; de ah\u00ed que, pese a todas sus restricciones y al elitismo de su forma cl\u00e1sica, no haya podido evitar la evoluci\u00f3n hacia la democracia y, con ella, hacia un igualitarismo que ha llegado a ser radical, homogeneizando las instituciones y las estructuras, y desafiando y relativizando creencias.<\/p>\n<p>La tendencia natural hacia el igualitarismo y la eliminaci\u00f3n de las estructuras m\u00e1s jerarquizadas, habitual en Occidente, presentaba serios problemas a la hora de llevarla a la pr\u00e1ctica, ya que el igualitarismo es un concepto y un objetivo que no se encuentra reflejado en la realidad: los seres humanos no son iguales ni en el plano f\u00edsico ni en el intelectual ni en el moral. Cuando las estructuras pol\u00edticas del siglo XX, a trav\u00e9s de los Gobiernos, comenzaron a imponer unas condiciones m\u00e1s igualitarias, los \u00e9xitos y los fracasos se suced\u00edan con suma facilidad. As\u00ed lo constat\u00f3 la experiencia comunista, y tambi\u00e9n los pa\u00edses democr\u00e1ticos impusieron ciertas medidas de coerci\u00f3n para conseguir la igualdad. En la segunda mitad del siglo XX se produjeron numerosos cambios en la cultura y en la sociedad occidentales, pero la igualdad, objetivo inherentemente imposible, no se alcanz\u00f3, lo que ha llevado a imponer nuevas medidas de coerci\u00f3n en un c\u00edrculo vicioso que no tiene fin. Al relacionarse de modo contradictorio con la econom\u00eda de mercado y la globalizaci\u00f3n, la ideolog\u00eda del igualitarismo produce m\u00e1s desigualdades y, nuevamente, el Estado adopta m\u00e1s medidas coercitivas. Este problema se aprecia claramente en la Uni\u00f3n Europea, donde est\u00e1 produciendo mucha frustraci\u00f3n y una contradicci\u00f3n permanente<sup><a id=\"kp185\" href=\"#kn185\">2<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Es cierto que siempre ha existido una tendencia hacia la correcci\u00f3n pol\u00edtica coercitiva en la sociedad democr\u00e1tica, como ya se\u00f1al\u00f3 hace dos siglos Alexis de Tocqueville al hablar de Estados Unidos. El movimiento actual surgi\u00f3 en la d\u00e9cada de 1960, y en los veinte a\u00f1os posteriores abandon\u00f3 el izquierdismo original \u2014en parte anarquista y en parte colectivista\u2014 para centrarse, primero, en la cultura y en la sociedad y, despu\u00e9s, en el llamado \u00abindividualismo radical\u00bb, que se manifiesta, sobre todo, en el estilo de vida. Poco a poco fue introduci\u00e9ndose en las facultades de humanidades y ciencias sociales, llegando a convertirse en la corriente dominante de los \u00faltimos a\u00f1os del siglo pasado. Su m\u00e1s clara expresi\u00f3n en Estados Unidos y en Espa\u00f1a se produjo durante los Gobiernos de Obama y de Rodr\u00edguez Zapatero. Este \u00faltimo es el campe\u00f3n de lo pol\u00edticamente correcto y de la doctrina del igualitarismo, pero Obama lo super\u00f3 en su tendencia a gobernar por decreto ignorando la legislaci\u00f3n.<\/p>\n<h3>LA CORRECCI\u00d3N POL\u00cdTICA Y LA CREACI\u00d3N DE NUEVOS CONCEPTOS<\/h3>\n<p>El mayor impacto de la cultura de la correcci\u00f3n pol\u00edtica en el campo de la historia ha surgido con la doctrina del victimismo, concepto fundamental en esta ideolog\u00eda. La victimizaci\u00f3n ha caracterizado la historia humana, que sobre todo es una historia de la opresi\u00f3n y de la ausencia de la igualdad. Por eso, como en la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, la funci\u00f3n de la historia es \u00abdesenmascarar\u00bb y denunciar esta opresi\u00f3n, y reclamar la igualdad, criticando las deficiencias de cualquier situaci\u00f3n hist\u00f3rica. Se rechazan las interpretaciones del historicismo, seg\u00fan el cual cualquier \u00e9poca ha de estudiarse e interpretarse seg\u00fan sus propias mentalidades. Por el contrario, la nueva doctrina impone un \u00abpresentismo\u00bb cuyas normas, por recientes e inciertas que sean, tienen que ser consideradas v\u00e1lidas universalmente y para cualquier \u00e9poca. Su arrogancia y su superioridad moral son totales. En las facultades de historia, el resultado ha sido la imposici\u00f3n de la sant\u00edsima trinidad de \u00abraza-clase-g\u00e9nero\u00bb, entendidos como los factores b\u00e1sicos de la opresi\u00f3n y de la ausencia de igualdad<sup><a id=\"kp186\" href=\"#kn186\">3<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Al ser producto de la \u00abcultura del adversario\u00bb, caracter\u00edstica de las izquierdas en Occidente durante los \u00faltimos cincuenta a\u00f1os, esta doctrina rechaza especialmente la civilizaci\u00f3n occidental, que ha pasado a ser el enemigo n\u00famero uno. Y as\u00ed se configura otro aspecto de esta ideolog\u00eda, el \u00abmulticulturalismo\u00bb, que no es m\u00e1s que un nuevo ox\u00edmoron, ya que cualquier sociedad tiene su propia cultura, pues de lo contrario no sobrevivir\u00eda como sociedad. El rechazo a los valores de la civilizaci\u00f3n occidental tradicional provoca una primera contradicci\u00f3n, y es que no aplica los mismos criterios a otras culturas que, al no ser occidentales, se presuponen aliadas. El multiculturalismo se convierte, as\u00ed, en un aspecto clave para desmontar la cultura occidental, porque no busca imponerse en otras culturas.<\/p>\n<p>Esta ideolog\u00eda del \u00abbuenismo\u00bb y de la correcci\u00f3n pol\u00edtica es la m\u00e1s caracter\u00edstica y original de la \u00e9poca contempor\u00e1nea, pues, comparadas con ella, las viejas ideolog\u00edas, como el liberalismo, el anarquismo, el comunismo o el fascismo, tienen precedentes en la historia. Ninguna otra civilizaci\u00f3n ha proyectado una doctrina tan poderosa dirigida a su simple y llana autodestrucci\u00f3n. Probablemente, es un producto tanto de la secularizaci\u00f3n de la sociedad como del posmarxismo cultural<sup><a id=\"kp187\" href=\"#kn187\">4<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>En cuanto al nivel de inter\u00e9s y conciencia p\u00fablica de la historia, es dudoso que la situaci\u00f3n de Espa\u00f1a sea muy diferente de la de otros pa\u00edses, aunque, en t\u00e9rminos generales, el posmodernismo y las cuestiones de raza y de g\u00e9nero son menos influyentes. La historiograf\u00eda espa\u00f1ola es bastante m\u00e1s tradicional, al menos para las \u00e9pocas anteriores a la historia contempor\u00e1nea. Antes de la d\u00e9cada de 1960, el inter\u00e9s principal en la Historia de Espa\u00f1a, tanto dentro de pa\u00eds como en el extranjero, era la historia medieval y la \u00e9poca moderna. Un hispanista del siglo XIX como William H. Prescott prest\u00f3 m\u00e1s atenci\u00f3n a las grandes figuras espa\u00f1olas de los siglos XV y XVI que a la Espa\u00f1a de su propio tiempo. Y ese mismo enfoque se mantuvo durante dos generaciones. En cambio, despu\u00e9s de la Guerra Civil y la dictadura, el inter\u00e9s en la historia contempor\u00e1nea se increment\u00f3 de forma considerable. No deber\u00eda sorprendernos porque, aparte de las circunstancias concretas de Espa\u00f1a, esa es la tendencia predominante en la historiograf\u00eda mundial. El p\u00fablico del siglo XXI es, como decimos, \u00abpresentista\u00bb, y parece que, tanto en las librer\u00edas como en Internet, los libros de historia que m\u00e1s se venden son los que tratan la Edad Contempor\u00e1nea.<\/p>\n<p>Cada pa\u00eds tiene sus singularidades y desde el siglo XIX el esfuerzo por describir y definir las de Espa\u00f1a ha llegado a convertirse pr\u00e1cticamente en una industria. En este sentido, como hemos visto, la cantidad de contradicciones, errores y conclusiones <i>non sequitur<\/i> son muy numerosos. Me parece v\u00e1lida la observaci\u00f3n al respecto de Julian Pitt-Rivers, el mejor arque\u00f3logo ingl\u00e9s que ha investigado a los espa\u00f1oles:<\/p>\n<blockquote>\n<p class=\"cita1\">Ser espa\u00f1ol es el grado extremo de la condici\u00f3n humana. Los espa\u00f1oles en s\u00ed mismos no son tan distintos del resto de la humanidad, sino que son m\u00e1s\u2026 sea lo que sea. Es decir, si son alegres, son m\u00e1s alegres, y la juerga andaluza es la m\u00e1s sublime de todas; si son tristes, son m\u00e1s tr\u00e1gicos y m\u00e1s dignos en su tragedia. Si son simp\u00e1ticos, son m\u00e1s simp\u00e1ticos y su simpat\u00eda penetra como un l\u00e1ser, pero si son antip\u00e1ticos, son m\u00e1s pomposos e insensibles de lo que uno puede imaginar. Si aman, aman m\u00e1s, si odian, igual, y saben esconder su odio mejor que nadie<sup><a id=\"kp188\" href=\"#kn188\">5<\/a><\/sup>.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p>La Espa\u00f1a del siglo XXI ha cambiado enormemente y no es el mismo pa\u00eds que era hace cincuenta a\u00f1os. Los espa\u00f1oles han transformado muchos de sus h\u00e1bitos y costumbres \u2014como en todo pa\u00eds moderno y avanzado\u2014, aunque en lo que se ha denominado \u00abla tendencia espa\u00f1ola al extremismo\u00bb se observan menos cambios. Esto explica su marcada participaci\u00f3n en la cultura contempor\u00e1nea de la deconstrucci\u00f3n y de la negaci\u00f3n del pasado y de la historia. Espa\u00f1a es el \u00fanico pa\u00eds occidental, y probablemente del mundo, en el que una parte considerable de sus escritores, pol\u00edticos y activistas niegan la existencia misma del pa\u00eds, declarando que \u00abla naci\u00f3n espa\u00f1ola\u00bb sencillamente \u00abno existe\u00bb. Todav\u00eda es mayor la negaci\u00f3n de otros aspectos relativos a la historia, y la utilizaci\u00f3n de algunos elementos, ya sean falsos o ciertos, es m\u00e1s exagerada que en otras partes, al tiempo que las distorsiones, sobre todo de su historia contempor\u00e1nea, son m\u00e1s profundas. En Europa, el \u00fanico pa\u00eds en el que ocurre algo parecido es la Rusia de Putin, pero actualmente el \u00abdebate sobre Rusia\u00bb se ha resuelto a favor de un nacionalismo a ultranza. Afortunadamente, Espa\u00f1a, pese a su confusi\u00f3n pol\u00edtica, sigue siendo una democracia con plena libertad de expresi\u00f3n.<\/p>\n<h3 class=\"scapit1\" title=\"La controversia de la memoria hist\u00f3rica\">LA CONTROVERSIA DE LA MEMORIA HIST\u00d3RICA<\/h3>\n<p>Durante la Transici\u00f3n, la historia contempor\u00e1nea se trat\u00f3 con, al menos, cierta ecuanimidad. Pocos estaban a favor de la continuaci\u00f3n de la dictadura, y las conclusiones de casi todos los estudios sobre el franquismo eran negativas, a excepci\u00f3n de la corriente \u00abhistoricista\u00bb, que, como hemos dicho, insist\u00eda en que cualquier fen\u00f3meno debe analizarse desde la perspectiva de su propio tiempo y de las alternativas que en verdad exist\u00edan, no de las que habr\u00edan sido deseables. Asimismo, se aceptaba el mito de que la Rep\u00fablica revolucionaria de 1936-1939 fue democr\u00e1tica hasta cierto punto y se\u00f1alando sus muchos errores. Pero, al mismo tiempo, se pensaba que los planteamientos de esa \u00e9poca hab\u00edan generado demasiados conflictos y nadie ten\u00eda ganas de que se repitieran. En 1990 un historiador tan solvente como Javier Tusell afirm\u00f3 que se podr\u00eda leer un escrito sobre la historia m\u00e1s reciente sin saber si el historiador tend\u00eda a la izquierda o a la derecha.<\/p>\n<p>Pero, como hemos visto, en la d\u00e9cada de 1990, se produjo un viraje muy espec\u00edfico en la realidad pol\u00edtica espa\u00f1ola, y el enfoque victimista de la izquierda ocup\u00f3 una posici\u00f3n dominante en los postulados de la correcci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>Esta nueva orientaci\u00f3n comenz\u00f3 a tomar forma mientras, paralelamente, se creaba el movimiento de la \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb, integrado por diversos grupos, cada uno con intereses definidos y diferentes, algunos con motivaciones estrictamente pol\u00edticas y otros principalmente emocionales. Estos \u00faltimos, entre los que se encuentra la Asociaci\u00f3n para la Memoria Hist\u00f3rica que dirige Emilio Silva, tienen como principal objetivo satisfacer las demandas de un sector de la poblaci\u00f3n que desea localizar a sus antepasados, v\u00edctimas de las represiones que tuvieron lugar durante la Guerra Civil y la posguerra. La versi\u00f3n m\u00e1s extremista reivindica el reconocimiento oficial de que los represaliados de izquierdas dieron su vida \u00abpor la democracia\u00bb, as\u00ed como la condena de Franco y de su r\u00e9gimen.<\/p>\n<p>Con frecuencia, los partidos de izquierda radical y los nacionalistas perif\u00e9ricos esgrimieron estos conceptos como arma t\u00e1ctica parlamentaria contra su principal oponente moderado, tildando de \u00abextrema derecha\u00bb e incluso de \u00abfascista\u00bb al Partido Popular, cuya torpeza dial\u00e9ctica se pon\u00eda de manifiesto cada vez que intentaba responder. La izquierda m\u00e1s radical form\u00f3, as\u00ed, un nuevo mito sobre la Transici\u00f3n, seg\u00fan el cual la instauraci\u00f3n del sistema democr\u00e1tico no era nueva ni original, sino que beb\u00eda de las fuentes de la Segunda Rep\u00fablica. Cierto es que, como ya se ha se\u00f1alado, los protagonistas de este momento hist\u00f3rico \u2014la Transici\u00f3n\u2014 acordaron dejar la historia en manos de los historiadores, de los analistas y de los medios de comunicaci\u00f3n, mientras se constru\u00eda un nuevo r\u00e9gimen democr\u00e1tico abierto a todos y no un sistema sectario y exclusivista como fue la Segunda Rep\u00fablica. En su d\u00eda, este planteamiento fue aceptado por casi todas las izquierdas \u2014salvo unos pocos mao\u00edstas, que representaban menos del 1 % de la poblaci\u00f3n\u2014 y la mayor\u00eda de los nacionalistas perif\u00e9ricos. Al contrario de lo que dicen ahora los m\u00e1s radicales, se hizo mucho caso de la historia, pero para no repetir errores y descubrir c\u00f3mo no se deben hacer las cosas<sup><a id=\"kp189\" href=\"#kn189\">6<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Junto al ox\u00edmoron \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb se emplea el de \u00abjusticia hist\u00f3rica\u00bb. La \u00fanica justicia es la legislada de forma regular y representativa, e igual para todos, mientras que la \u00abjusticia\u00bb retroactiva y anacr\u00f3nica no es m\u00e1s que una forma artificial de injusticia. La \u00abjusticia hist\u00f3rica\u00bb es relativamente sencilla de tratar conceptualmente, pero muy complicada cuando se intenta llevar a la pr\u00e1ctica<sup><a id=\"kp190\" href=\"#kn190\">7<\/a><\/sup>. Ocurre como con la \u00abjusticia social\u00bb, pues la \u00fanica justicia que es verdaderamente justa es la que se basa en leyes objetivas codificadas y establecidas. Lo que se invoca a trav\u00e9s de estas justicias \u00abespeciales\u00bb no es realmente justicia, porque las leyes creadas a prop\u00f3sito por determinadas cuestiones pol\u00edticas rara vez son objetivas. En este sentido, la Espa\u00f1a de la Transici\u00f3n estableci\u00f3 un precedente, y las principales excepciones son algunos pa\u00edses latinoamericanos, donde, tras iniciar procesos democratizadores, destacadas figuras de las dictaduras militares anteriores han sido procesadas y sentenciadas.<\/p>\n<p>Una posici\u00f3n cr\u00edtica sobresaliente ha sido la del fil\u00f3sofo Gustavo Bueno, para quien el concepto de \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb no es m\u00e1s que \u00abuna invenci\u00f3n de la izquierda\u00bb y una maniobra de manipulaci\u00f3n pol\u00edtica<sup><a id=\"kp191\" href=\"#kn191\">8<\/a><\/sup>. Para \u00e9l, la memoria es una construcci\u00f3n subjetiva y la memoria hist\u00f3rica es una elaboraci\u00f3n social, cultural o pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En los or\u00edgenes de la creaci\u00f3n del concepto de \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb jug\u00f3 un factor decisivo el vuelco de la situaci\u00f3n pol\u00edtica que tuvo lugar a finales del siglo XX, cuando el Partido Popular gan\u00f3 las elecciones de 1996 y de 2000. Para entonces, muchas figuras importantes de la Transici\u00f3n hab\u00edan abandonado la escena pol\u00edtica. Ellos eran los que realmente ten\u00edan alguna memoria personal de la Guerra Civil y de sus secuelas. Quiz\u00e1 no hab\u00edan participado en ella, pero eran conscientes de sus consecuencias. La victoria de la derecha cre\u00f3 la situaci\u00f3n id\u00f3nea para que un sector de la izquierda, incluso la m\u00e1s moderada, adoptara la memoria hist\u00f3rica como argumento contra su gran rival pol\u00edtico.<\/p>\n<p>En la campa\u00f1a electoral del invierno de 2004, Rodr\u00edguez Zapatero no la utiliz\u00f3 como arma, pero le dio prioridad cuando fue investido presidente del Gobierno. Al verano siguiente anunci\u00f3 que se preparar\u00eda una nueva legislaci\u00f3n sobre el tema, mientras la agitaci\u00f3n social aumentaba d\u00eda a d\u00eda. La primera ley fue aprobada el 7 de julio de 2006 y era muy sencilla en su contenido: \u00abEn Espa\u00f1a se declara el a\u00f1o 2006 como A\u00f1o de Memoria Hist\u00f3rica\u00bb, en honor de \u00ablas v\u00edctimas\u00bb que defendieron \u00abvalores democr\u00e1ticos\u00bb, as\u00ed como de los que contribuyeron a la creaci\u00f3n de la Constituci\u00f3n de 1978. La ley prove\u00eda fondos y medios para las conmemoraciones. En esas mismas fechas, el Ministerio de Educaci\u00f3n habl\u00f3 de la necesidad de estudiar \u00ablas pol\u00edticas reformistas realizadas en el transcurso de la Segunda Rep\u00fablica\u00bb en la asignatura de Ciencias Sociales, Geograf\u00eda e Historia del cuarto curso de Secundaria y se anunciaba la preparaci\u00f3n de una ley de mayor envergadura sobre la memoria.<\/p>\n<p>La idea de que existiera una \u00abley de la historia\u00bb no entusiasm\u00f3 a los historiadores profesionales, cuya reacci\u00f3n fue ciertamente negativa. El gran acontecimiento colectivo que tuvo lugar en 2006 fue el Congreso Internacional sobre la Guerra Civil espa\u00f1ola, que se convoc\u00f3 en Madrid a finales de noviembre. El organizador principal, Santos Juli\u00e1, dio al acto un car\u00e1cter profesional, y a lo largo de sus sesiones se pusieron de manifiesto puntos de vista muy diferentes. A prop\u00f3sito de la legislaci\u00f3n pendiente, la observaci\u00f3n m\u00e1s l\u00facida fue la de Enrique Ucelay-Da Cal:<\/p>\n<p class=\"cita1\">Estamos oficialmente en el a\u00f1o de la memoria hist\u00f3rica. Freud dijo que la memoria individual no es de fiar y, menos a\u00fan, la suma de las individuales: la colectiva. La \u00fanica colectiva es el ritual mediatizado por la ideolog\u00eda. El poder ritualiza para ser poder. La memoria ritual es desmemoria. Espa\u00f1a carece de una cultura c\u00edvica y si no hay una cultura es la memoria lo que hay que imponer al contrario. Es el \u00abtr\u00e1gala\u00bb servil. La memoria tiene trucos. La historia espa\u00f1ola contempor\u00e1nea es una lucha por la legitimidad en la que sus contendientes se lanzan sus muertos a la cabeza. Debemos evitar la intoxicaci\u00f3n de la ideolog\u00eda que est\u00e1 en el recuerdo personal. Solo existe memoria l\u00edquida. Podemos bucear, pero no caminar sobre la memoria<sup><a id=\"kp192\" href=\"#kn192\">9<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Durante esos meses, historiadores como el propio Juli\u00e1, Carmen Iglesias y Juan Pablo Fusi fueron un\u00e1nimes en su rechazo del t\u00f3pico del \u00abpacto de silencio\u00bb de la Transici\u00f3n, y expresaron su escepticismo respecto a legislar sobre la historia. Dijo Juli\u00e1: \u00abImponer <i>una<\/i> memoria colectiva o hist\u00f3rica es propio de reg\u00edmenes totalitarios o de utop\u00edas totalitarias. Las guerras civiles solo pueden terminar en una amnist\u00eda general\u00bb<sup><a id=\"kp193\" href=\"#kn193\">10<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>Incluso Paul Preston, un historiador nada sospechoso para la izquierda, ya hab\u00eda expresado su ambivalencia cuando critic\u00f3 \u00abla retirada de s\u00edmbolos franquistas. El Valle de los Ca\u00eddos no debe desaparecer [\u2026]. En Espa\u00f1a hay gente que confunde olvido con reconciliaci\u00f3n y memoria con venganza [\u2026]. Si de m\u00ed dependiese, yo no habr\u00eda hecho nunca esa Ley, pero yo soy un extranjero sin voz ni voto. A m\u00ed personalmente me resulta muy inc\u00f3modo que se empiecen a hacer leyes sobre estas cosas\u00bb<sup><a id=\"kp194\" href=\"#kn194\">11<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>M\u00e1s duro fue el historiador Jos\u00e9 Varela Ortega en su comentario sobre la agitaci\u00f3n causada por la memoria hist\u00f3rica y la estrategia del Gobierno de Zapatero, se\u00f1alando que esta iniciativa \u00abresponde exclusivamente a un proyecto pol\u00edtico actual, consistente en romper el vigente pacto constituyente con el principal rival del partido gobernante, que tiene el 40 % de los votos, y sustituirlo por otro creado con los grupos nacionalistas que cosechan el 8 % de respaldo electoral y que no est\u00e1n interesados en constituir nada, sino que aspiran a <i>decontracter<\/i> [sic] todo. Se quiere expulsar al centro-derecha no ya del poder \u2014que es lo que todos pedimos al centro-izquierda cuando le votamos mayoritariamente\u2014, sino del sistema, algo muy grave y que no estaba en el guion constituyente original. En este guion de ruptura y marginaci\u00f3n, se entiende que la Transici\u00f3n sea el enemigo hist\u00f3rico a batir\u00bb. Varela Ortega consideraba que la pol\u00edtica de Zapatero socavaba la transformaci\u00f3n del propio Partido Socialista hecha por Gonz\u00e1lez durante la Transici\u00f3n, que se basaba en \u00abla aceptaci\u00f3n del adversario [\u2026]. No hubo ocultaci\u00f3n o amnesia, sino la decisi\u00f3n, pienso muy sensata, de no utilizar la historia con prop\u00f3sitos pol\u00edticos\u00bb. Adem\u00e1s, a\u00f1ad\u00eda, ya \u00abexiste un material historiogr\u00e1fico ingente sobre nuestra Guerra Civil. Otro problema es que algunos no lo hayan le\u00eddo hasta ahora [\u2026]. As\u00ed que la primera v\u00edctima hist\u00f3rica de esta iniciativa descabellada es Felipe Gonz\u00e1lez y la generaci\u00f3n a la que \u00e9l representa\u00bb<sup><a id=\"kp195\" href=\"#kn195\">12<\/a><\/sup>.<\/p>\n<p>El texto definitivo de la incorrectamente denominada \u00abLey de memoria hist\u00f3rica\u00bb<sup><a id=\"kp196\" href=\"#kn196\">13<\/a><\/sup> de octubre de 2007 fue m\u00e1s moderado que los borradores anunciados entre 2004 y 2006. La expresi\u00f3n \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb pr\u00e1cticamente desapareci\u00f3 y fue sustituida por la de \u00abmemoria democr\u00e1tica\u00bb, que era lo que la ley se propon\u00eda fomentar \u2014las palabras \u00abmemoria hist\u00f3rica\u00bb solo aparecen cuando se anuncia el desarrollo de un nuevo Centro Documental de la Memoria Hist\u00f3rica y Archivo General de la Guerra Civil<sup><a id=\"kp197\" href=\"#kn197\">14<\/a><\/sup>\u2014. Hablando con propiedad, la expresi\u00f3n deber\u00eda poner el \u00e9nfasis en la Transici\u00f3n, pues la ley reconoce que \u00abno es tarea del legislador implantar una determinada memoria colectiva\u00bb, aunque a continuaci\u00f3n se contradice al encomendar al Gobierno la implantaci\u00f3n de \u00abpol\u00edticas p\u00fablicas dirigidas al conocimiento de nuestra historia y al fomento de la memoria democr\u00e1tica\u00bb, de manera que \u00aben el plazo de un a\u00f1o a partir de la entrada en vigor de esta ley, el Gobierno establecer\u00e1 el marco institucional que impulse las pol\u00edticas p\u00fablicas relativas a la conservaci\u00f3n y fomento de la memoria democr\u00e1tica\u00bb. El principal objetivo de la ley, por tanto, es allanar el camino para l a adopci\u00f3n de medidas parlamentarias de compensaci\u00f3n y rehabilitaci\u00f3n de varios tipos de v\u00edctimas.<\/p>\n<p>En t\u00e9rminos pol\u00edticos, el Partido Popular dej\u00f3 todo el discurso sobre la historia a las izquierdas, pese a que la historia del partido est\u00e1 del todo asociada a la democracia. Como ya hemos se\u00f1alado, la pobreza dial\u00e9ctica del PP es patente; a Rajoy y a sus colegas parece que solo les interesan el presente y la gesti\u00f3n de la econom\u00eda. En realidad, han adoptado las directrices de la correcci\u00f3n pol\u00edtica en casi todas las cuestiones culturales y sociales, poniendo de manifiesto la hegemon\u00eda de esta nueva religi\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p>En el siglo XXI esta ideolog\u00eda se ha vuelto dominante entre la mayor parte de las \u00e9lites, las instituciones y los medios de comunicaci\u00f3n de los pa\u00edses occidentales, salvo unas pocas excepciones, y ha distorsionado profundamente la interpretaci\u00f3n, la presentaci\u00f3n y la ense\u00f1anza de la historia de todos ellos. En algunas comunidades aut\u00f3nomas se encuentran algunas de las distorsiones m\u00e1s graves de la historia que se ense\u00f1a en las escuelas. Entre los eufemismos utilizados, por ejemplo, no se dice que los \u00e1rabes protagonizaron una invasi\u00f3n violenta, sino que \u00abentraron en la Pen\u00ednsula\u00bb, como si fuesen turistas. La Reconquista ha de ser ignorada o rechazada, porque en al-\u00c1ndalus se viv\u00eda \u00abun para\u00edso multicultural\u00bb, y los conquistadores del siglo XVI son \u00abexpedicionarios\u00bb en busca de un \u00abencuentro\u00bb.<\/p>\n<p>Algo que ha cambiado en el siglo XXI, si lo comparamos con el comienzo del siglo pasado, es que, ahora, los historiadores espa\u00f1oles dominan la historiograf\u00eda sobre Espa\u00f1a. Hace cien a\u00f1os, Juli\u00e1n Juder\u00edas se lamentaba de que una gran parte de los libros m\u00e1s importantes de la historia espa\u00f1ola hab\u00edan sido escritos por extranjeros<sup><a id=\"kp198\" href=\"#kn198\">15<\/a><\/sup>, pero la gran eclosi\u00f3n de la historiograf\u00eda espa\u00f1ola durante el \u00faltimo tercio del siglo XX cambi\u00f3 este panorama completamente. La historiograf\u00eda espa\u00f1ola actual es muy amplia, como la misma historia del pa\u00eds; hay numerosos estudios y libros de val\u00eda, y otros distorsionados hasta decir basta. Quiz\u00e1, lo mejor sea que no se ha impuesto del todo el pensamiento \u00fanico y, en general, existe m\u00e1s libertad de expresi\u00f3n que en muchos otros pa\u00edses europeos. Siguen public\u00e1ndose libros excelentes, y los que deseen conocer la verdadera historia del pa\u00eds siempre podr\u00e1n hacerlo.<\/p>\n<p>Una l\u00ednea historiogr\u00e1fica propia de los primeros a\u00f1os de este siglo es la que asegura que, pese a todo, la historia de Espa\u00f1a no ha sido tan \u00abdiferente\u00bb, sino que siempre ha formado parte de la historia com\u00fan de Occidente. A pesar de la generalizaci\u00f3n, la afirmaci\u00f3n es exacta. La de Espa\u00f1a no es la historia de un pa\u00eds de Oriente, aunque durante siglos la mayor parte del territorio estuviera dominada por el islam, sino una historia enormemente compleja \u2014m\u00e1s que la de cualquier otro pa\u00eds europeo\u2014 en el rinc\u00f3n m\u00e1s fronterizo de Occidente.<\/p>\n<p>Como hemos visto, es una historia que a menudo se ha distorsionado \u2014sin duda, es la m\u00e1s distorsionada de Occidente\u2014, que ha conocido numerosas situaciones extremas \u2014de nuevo m\u00e1s que otros pa\u00edses de Occidente\u2014, por lo que las narrativas simplistas resultan inadecuadas. Las dos pol\u00e9micas m\u00e1s importantes del momento presente \u2014la relativa a la naci\u00f3n y la que se centra en la Segunda Rep\u00fablica, la Guerra Civil y el franquismo\u2014 quiz\u00e1 no tengan una soluci\u00f3n inmediata. Muchos desencuentros son m\u00e1s pol\u00edticos que historiogr\u00e1ficos y pervivir\u00e1n durante bastante tiempo.<\/p>\n<p>NOTAS<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn184\" href=\"#kp184\">1<\/a><\/sup> J. Trillo-Figueroa, <i>La ideolog\u00eda invisible: el pensamiento de la nueva izquierda radical,<\/i> Madrid, 2005; B. Rubin, <i>The Silent Revolution. How the Left Rose to Political Power and Cultural Dominance,<\/i> Nueva York, 2014<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn185\" href=\"#kp185\">2<\/a><\/sup> En t\u00e9rminos filos\u00f3ficos, tal argumento ha sido muy bien desarrollado por el fil\u00f3sofo polaco Ryszard Legutko, <i>The Demon in Democracy: The Totalitarian Temptation in Free Societies,<\/i> Nueva York, 2016<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn186\" href=\"#kp186\">3<\/a><\/sup> Cfr. G. Gatti (ed.), <i>Un mundo de v\u00edctimas,<\/i> Barcelona, 2017<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn187\" href=\"#kp187\">4<\/a><\/sup> Dos libros clave son P. E. Gottfried, <i>Multiculturalism and the Politics of Guilt: Toward a Secular Theocracy,<\/i> Columbia, Mo., 2002, y <i>The Strange Death of Marxism: The European Left in the New Millennium,<\/i> Columbia, Mo., 2005<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn188\" href=\"#kp188\">5<\/a><\/sup> J. Pitt-Rivers, \u00abLos estereotipos y la realidad acerca de los espa\u00f1oles\u00bb, en M. C\u00e1tedra (coord.), <i>Los espa\u00f1oles vistos por los antrop\u00f3logos,<\/i> Madrid, 1941, p\u00e1g. 43, citado por E. Lamo de Espinosa en A. Morales Moya (coord.), <i>Nacionalismos e imagen de Espa\u00f1a,<\/i> Madrid, 2001, p\u00e1g. 166<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn189\" href=\"#kp189\">6<\/a><\/sup> V\u00e9anse los dos mejores estudios de la funci\u00f3n de la historia en el proceso: P. Aguilar, <i>Pol\u00edticas de memoria y memorias de la pol\u00edtica. El caso espa\u00f1ol en perspectiva comparada,<\/i> Madrid, 2008, y G. Ranzato, <i>El pasado de bronce. La herencia de la Guerra Civil en la Espa\u00f1a democr\u00e1tica,<\/i> Barcelona, 2007, as\u00ed como los art\u00edculos de S. Juli\u00e1, \u00abEchar al olvido. Memoria y amnist\u00eda en la Transici\u00f3n\u00bb, <i>Claves de Raz\u00f3n Pr\u00e1ctica,<\/i> 159, p\u00e1gs. 4-13, y J. Tusell, <i>Cl\u00edo,<\/i> noviembre de 2002, p\u00e1g. 18<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn190\" href=\"#kp190\">7<\/a><\/sup> El problema ha sido estudiado en M. Khazanov y S. Payne, \u00abHow to Deal with the Past\u00bb, en Khazcnov y Payne (eds.), <i>Perpetrators, Accomplices<\/i> <i>and Victims in Twentieth Century Politics: Reckoning with the Past<\/i>, Londres y Nueva York, 2009, p\u00e1gs. 248-268<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn191\" href=\"#kp191\">8<\/a><\/sup> G. Bueno, <i>El mito de la izquierda,<\/i> Barcelona, 2002, p\u00e1g. 283<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn192\" href=\"#kp192\">9<\/a><\/sup> Citado por A. Astorga en <i>ABC,<\/i> 30 de noviembre de 2006, en R. de Mendiz\u00e1bal Allende, <i>Memoria hist\u00f3rica, desmemoria y amnesia,<\/i> separata de la Real Academia de Jurisprudencia y Legislaci\u00f3n, 2010<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn193\" href=\"#kp193\">10<\/a><\/sup> <i>ABC,<\/i> 25 de julio de 2006, en ib\u00edd<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn194\" href=\"#kp194\">11<\/a><\/sup> <i>ABC,<\/i> 3 de agosto de 2006<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn195\" href=\"#kp195\">12<\/a><\/sup> Citado por R. de Mendiz\u00e1bal Allende, <i>Memoria hist\u00f3rica,<\/i> ob. cit., p\u00e1g. 375<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn196\" href=\"#kp196\">13<\/a><\/sup> Su t\u00edtulo exacto es \u00abLey por la que se reconocen y ampl\u00edan los derechos y se establecen medidas a favor de quienes padecieron persecuci\u00f3n o violencia durante la Guerra Civil y la dictadura\u00bb<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn197\" href=\"#kp197\">14<\/a><\/sup> Las citas anteriores se han tomado de P. Aguilar, <i>Pol\u00edticas de memoria,<\/i> ob. cit., p\u00e1gs. 86-89, que aporta un an\u00e1lisis excelente<\/p>\n<p><sup><a id=\"kn198\" href=\"#kp198\">15<\/a><\/sup> J. Juder\u00edas, <i>La Leyenda Negra. Estudios acerca del concepto de Espa\u00f1a en el extranjero,<\/i> Salamanca, 2003, p\u00e1gs. 319-341<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>(Cap\u00edtulo 13 de EN DEFENSA DE ESPA\u00d1A: DESMONTANDO MITOS Y LEYENDAS NEGRAS &#8211; Stanley G. Payne, 2017) EL POSMODERNISMO Y EL PENSAMIENTO \u00daNICO La situaci\u00f3n del estudio y la interpretaci\u00f3n de la historia en el siglo XXI es an\u00f3mala y parad\u00f3jica. 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